La crisis económica mundial

 “El abismo económico” por el historiador Eric Hobsbawm

Estos hombres esperaan su turno para recibir un plato de comida (1931). En el cartel se lee "sopa, café y donas gratis para los desempleados".


¿Cómo habría sido el mundo si el hundimiento económico mundial del período de entreguerras no se hubiera producido? Por ejemplo, no habría existido Hitler. Otro ejemplo: el sistema socialista de la Unión Soviética no habría sido considerado como una alternativa al sistema capitalista mundial (al no funcionar de forma capitalista la URSS no se vio afectada por la crisis). En pocas palabras, el mundo de la segunda mitad del siglo XX es incomprensible sin entender el impacto de la catástrofe económica de la década de 1930.

Aunque ya se habían vivido periodos de expresión y depresión del capitalismo, nadie esperaba la extraordinaria profundidad de la crisis que se inició con el crac de la Bolsa de Nueva York el 29 de octubre de 1929. Este acontecimiento llevó al colapso de la economía mundial capitalista, todos los índices económicos descendían mientras aumentaba sin parar el número de desempleados. La producción industrial disminuyó muchísimo –principalmente en EEUU y Alemania- y las empresas redujeron sus ventas y ganancias. Muchas quebraron. También bajaron los precios de las materias primas y los alimentos, lo cual provocó el hundimiento de aquellos países que dependían de su exportación (por ejemplo todos los países latinoamericanos). La Gran Depresión se transformó en un fenómeno literalmente mundial.

Para los hombres y mujeres que trabajaban a cambio de un salario, la principal consecuencia de la Depresión fue el desempleo a una escala inimaginada, sin precedentes y por mucho más tiempo del que nadie pudiera haber previsto. En los peores momentos de la crisis el desempleo estuvo entre el 22% y el 44% según el país. Sólo la Alemania nazi logró acabar con el desempleo entre 1933 y 1938. Nadie podía recordar una catástrofe económica de tal magnitud en la vida de los trabajadores. Y lo que hizo la situación aún más dramática fue que los sistemas públicos de seguridad social no existían o eran insuficientes. La gran mayoría de los trabajadores y trabajadoras no tenían derecho a seguro de desempleo, ni pensiones por enfermedad o accidentes de trabajo, ni jubilaciones.           

La imagen dominante de la época era la de los comedores de beneficencia o la las multitudes de desempleados que protestaban y exigían soluciones a quienes consideraban responsables de la situación. La Gran Depresión ya no dejó lugar para las ideas del liberalismo económico. Los gobiernos se vieron obligados a intervenir para solucionar los problemas económicos y sociales surgidos de la crisis, en especial se preocuparon por eliminar el desempleo, ya que lo consideraron social y políticamente explosivo. Durante, después y como consecuencia de la Gran Depresión se implantaron los modernos sistemas de seguridad social, lo cual tras la segunda guerra mundial pasó a conocerse como “estados del bienestar”.  


Texto adaptado de "Historia del siglo XX".

‘Bread Line during the Louisville flood, Kentucky’. 1937 © Margaret Bourke-White/Timepix.

El cartel dice: "Los niveles de vida más altos del mundo. No hay manera como la manera americana". 

Comentarios

Entradas populares de este blog

LOS POPULISMOS LATINOAMERICANOS

Guerrillas en América Latina durante la "guerra fría"

Ejemplo de populismo: el peronismo en Argentina